
El Centro de Creación y Recuperación de Negocios, en Caguas, se diseñó para que fuera el más autosuficiente y completo refugio para empresarios en Puerto Rico.
El Centro de Creación y Recuperación de Negocios, en Caguas, se diseñó para que fuera el más autosuficiente y completo refugio para empresarios en Puerto Rico.


Las estrategias de construcción pasivas incluyen paredes y losas de pisos de hormigón aislado con polietileno, fenestraciones y chimeneas, cristal aislado en ventanas y tragaluces.

Es la edificación más nueva frente a la plaza Santiago R. Palmer y se hace notar. En el lote que antes hubo una tienda de ropa femenina hoy se levanta esta contemporánea y austera estructura de dos plantas. El proyecto, cuya inversión alcanza los $8.4 millones fue una comisión de la Iniciativa Tecnológica Centro Oriental (INTECO). Esa entidad es una corporación privada sin fines de lucro que sirve apoya a emprendedores de municipios de la región centro oriental.
La necesidad del cliente era que la estructura sirviera para varias funciones: asistir, durante y después de una emergencia, a los dueños de pequeños negocios y proveer espacio a su semillero para empresarios emergentes.
“Es un edificio que puede sobrevivir un desastre y luego seguir funcionando”, resume y describe el arquitecto Manuel Bermúdez su proyecto, que se comenzó a diseñar en el 2019 y se entregó a finales del 2024.
Como explican sus diseñadores, esa estructura se ideó para que fuera una suerte de “Arca de Noé empresarial”. El Centro tiene planta eléctrica de emergencia, placas fotovoltaicas y baterías, agua potable, ventilación natural y redundancia de tecnologías. Así, en caso de una emergencia o desastre, los participantes de los programas mantendrán funcionando sus negocios.

El proyecto respeta el muro histórico de lo que fuera el periódico La Democracia.
Un lote complicado
Demoler y construir frente a la plaza pública de una ciudad tan dinámica como Caguas era de por sí un desafío. Pero hacerlo en un entorno bajo la jurisdicción del Instituto de Cultura Puertorriqueña y la Oficina Estatal de Conservación Histórica (a la izquierda del edificio original de la Alcaldía y a la derecha de donde se editaba el periódico La Democracia) multiplicó aquel reto.
Una coordinación minuciosa del transporte y almacenaje de materiales fue necesaria (entre muchas otras consideraciones) para que el proyecto no interfiriera con la cotidianidad en el corazón de la ciudad. E incluso estudios arqueológicos e históricos tuvieron que ser parte del proceso. “Hubo la impresión de un hallazgo arqueológico que no resultó de gran significancia; se documentó y encapsuló lo encontrado”, relata quien presidiera el Colegio de Arquitectos y Arquitectos Paisajistas de Puerto Rico (CAAPPR).

Materiales para la resiliencia
La arquitecta Mariela Bravo Pascual, socia de la firma y encargada de supervisar la construcción de la obra, explica que, aun cuando este proyecto no requirió certificación LEED, se hizo con técnicas constructivas y materiales enfocados en la sostenibilidad y la resiliencia. Ciertamente, ese fue el propósito que le dio vida en primera instancia.
Para controlar las temperaturas en el interior y manejar la acústica, se empleó en paredes el sistema Gulf Concrete Construction Form (ICF, distribuidos por Ecológica Carmelo), así como paneles TECTUM. De igual forma, todos los vidrios en el exterior (de Air Master Group) proveen aislación térmica.

El edificio está en un solar en forma de “L” en el Centro Urbano de Caguas y es la primera estructura nueva frente a la Plaza desde los años 60.


Diseño que aporta valor
De estética y conceptualización austeros, pero que respeta la normativa del entorno construido, el proyecto fue diseñado para permitir la mutación y transformación interna en sus dos plantas. Tiene divisiones movibles, puertas regulares y tipo rolling, rejas y tormenteras que permiten unir o separar espacios. Esas decisiones crearon en el interior diferentes perímetros climáticos y también de también de seguridad.
“El lujo mayor es el espacio; el vestíbulo lo trabajamos como un jardín, abierto, para que fuera un espacio refrescante sin ventilación mecánica”, comenta Bermúdez para explicar que en el segundo piso tienen otro espacio de respiro en el café tipo indoor-outdoor que incluye espacios de trabajo.
“La oportunidad de poder crear una nueva tipología de arquitectura y aportar a la sociedad en general nos llena mucho, asevera la arquitecta Bravo, mientras que el Arq. Bermúdez añade que el proyecto demuestra la utilidad de la arquitectura porque demuestra el potencial para atender las necesidades y ofrecer soluciones.
“Mies Van Der Rohe consideraba que la Arquitectura debía expresar el Espíritu de su Época. Nos gustaría pensar que el CRRE, de alguna manera, lo logrará”, reza el memorial de este proyecto. Y ciertamente, el edificio ganador del People Choice Award del capítulo boricua del American Institute of Architecture (AIA-PR), lo consiguió.
Por Militza Suárez Figueroa, Editora
Fotos Gil Stose
Otras imágenes Manuel Bermúdez Arquitecto csp


